Los comités evitan posibles conflictos

El método de dispute boards permiten gestionar la ejecución de contratos a largo plazo

Por Sérgio Siscaro

Los contratos a largo plazo, como los de obras de infraestructura, pueden verse afectados negativamente por los conflictos entre las partes. Los problemas de esta naturaleza acaban desembocando en demandas que llevan mucho tiempo (ya sea en los tribunales o a través del arbitraje), lo que puede conducir a la paralización de las obras durante años. Para evitar este escenario, un método alternativo de resolución de conflictos (ADR, por sus siglas en inglés) está ganando terreno de forma gradual en Brasil: el dispute board.

Se caracteriza por la formación de un comité de expertos independientes, establecido al principio de la vigencia de los contratos a largo plazo para acompañar y actuar en el contrato. “Los dispute boards surgieron y se aplican ampliamente en el área de la construcción civil. Establecen la creación de un comité, generalmente compuesto por tres expertos en las áreas que implican el objeto del contrato. Este grupo se encarga de promover reuniones periódicas entre las partes, realizar visitas técnicas a las obras, etc. A la menor señal de cualquier problema en la ejecución del contrato, podrán ponerse en marcha para prevenir o resolver esa cuestión, evitando que se convierta en un conflicto mayor”, explica la coordinadora de la Secretaría del CAM-CCBC, Cristiane Gertel. En otras palabras, el dispute board ofrece un tipo de gestión que evita la exacerbación de las disputas y conflictos derivados del desgaste natural de las relaciones entre las partes implicadas.

Aunque los dispute boards han surgido en el sector de la construcción, pueden aplicarse en otros ámbitos, como el empresarial, para supervisar los acuerdos de los accionistas y los contratos de fusiones y adquisiciones, por ejemplo.

Según Gertel, existen tres modalidades de dispute board. El primero se denomina dispute review board (DRB) y establece que el comité emita una recomendación a las partes en caso de conflictos. El segundo, denominado dispute adjucation board (DAB), otorga al comité poder de decisión sobre cualquier cuestión (aunque sin carácter jurisdiccional, como en el arbitraje). Por último, el tercero, denominada combined dispute board (CDB), que puede tanto emitir recomendaciones como emitir decisiones.

La eficiencia del dispute board, tanto en lo que respecta a la consecución de soluciones como a la rapidez del proceso, ha quedado claramente demostrada. Los datos de la Dispute Resolution Board Foundation indican que el 99% de los conflictos que los utilizan concluyen en menos de 90 días, y que el 98% de los conflictos se resuelven a través del mecanismo.

Además de ser un mecanismo eficaz, los dispute boards son también un importante elemento de transparencia, que garantiza la correcta ejecución de los contratos y el buen desarrollo de los proyectos. Así, el mecanismo acaba contribuyendo a la reputación de las partes implicadas en el entorno empresarial, otorgándoles ventajas intangibles en el mercado.

Acompañamiento integral o ad hoc

Los dispute boards pueden constituirse de dos maneras: de forma permanente o ad hoc. En el primero, se crea una comisión permanente al inicio de la vigencia del contrato y sigue actuando hasta su finalización. Ello permite a sus miembros celebrar reuniones periódicas, examinar los posibles problemas antes de que se produzcan y resolver los conflictos que puedan surgir durante la vigencia del contrato. Los comités ad hoc, en cambio, se movilizan sólo cuando surge un conflicto y tienen un carácter más reactivo que preventivo.

Algunas de las ventajas del método son la agilidad en la resolución de conflictos y la proyección de una imagen de colaboración entre las partes, debido a la transparencia en el cumplimiento del contrato. Según Gertel, el uso de los dispute boards ha ido creciendo en el país. “Con la pandemia [del nuevo coronavirus], es posible que se busquen más los ADR. Las partes buscarán metodologías para tratar de resolver sus disputas utilizando métodos más colaborativos y menos contenciosos, con el fin de promover la rapidez y disminuir los costos para las partes. Por ello, métodos como la mediación y el dispute board tienden a generalizarse”, afirma.

El papel del CAM-CCBC

En sus esfuerzos por difundir la cultura de los ADR en Brasil, el Centro también se ha centrado en fomentar el uso de los dispute boards. El primer Reglamento de los Dispute Boards del CAM-CCBC data de 2011 y contenía normas de procedimiento, pero no la administración del procedimiento por parte de la Secretaría. En 2018 se publicó el Reglamento del Comité de Prevención y Resolución de Conflictos del CAM-CCBC, que sienta las bases para la creación de comités gestionados por la Secretaría, como ocurre en los procedimientos de arbitraje y mediación.

El CAM-CCBC ya ha recibido un caso del dispute board en 2021. “Procede de un acuerdo celebrado en una mediación, en la que las partes acordaron que su ejecución iría acompañada por un dispute board”, cuenta la coordinadora. “Cabe destacar que, a diferencia del arbitraje y la mediación, que se instituyen cuando ya existe una disputa entre las partes, el dispute board puede llegar al inicio del contrato, previniendo posibles conflictos o resolviéndolos inmediatamente, a partir de información y datos contemporáneos a los hechos. Es una dinámica diferente, a través de la cual podemos observar el desarrollo del contrato en el tiempo.”

En la actualidad, el Centro cuenta con una secretaría especializada para recibir los casos del dispute board. “Administramos los procedimientos; gestionamos las finanzas de las tasas de administración, los honorarios de los miembros del comité, etc. También disponemos de un entorno virtual, totalmente electrónico, en el que las partes pueden introducir sus manifestaciones. Disponemos de toda la estructura necesaria para poner en marcha el procedimiento, asistiendo a las partes en todas las fases del mismo”, concluye.

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